- La movilización está programada para las 10:00 horas en el periférico Luis Echeverría, a la altura de City Club. Personal inconforme exige un incremento directo del 10% al salario, mejores condiciones laborales, abastecimiento de medicamentos y cambios en la dirigencia sindical.
Saltillo, Coahuila, 24 de octubre de 2026.— El conflicto laboral en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) continúa pese al acuerdo salarial alcanzado entre las autoridades federales y la dirigencia del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS). En Saltillo, trabajadores inconformes anunciaron una nueva jornada de protestas para el viernes 30 de octubre, que incluirá el bloqueo del periférico Luis Echeverría Álvarez, como parte de las movilizaciones convocadas en distintas regiones del país.
La concentración está prevista a las 10:00 de la mañana, en las inmediaciones de City Club y Soriana, donde los manifestantes contemplan interrumpir inicialmente la circulación en ambos sentidos del periférico y, posteriormente, liberar parte de la vialidad para permitir el tránsito vehicular.
A diferencia de las protestas anteriores, en esta ocasión los trabajadores no tienen contemplado realizar una marcha por las calles de la ciudad. La convocatoria se concentra en un bloqueo vial con el propósito de exigir que sus demandas sean atendidas por las autoridades del Instituto y la representación sindical.
Los organizadores recomendaron a la ciudadanía utilizar rutas alternas y solicitaron a los participantes acudir con protección contra el sol, ante la posibilidad de que la concentración se prolongue durante varias horas.
El aumento salarial del 8% no resuelve el conflicto
La nueva movilización ocurre después de que el director general del IMSS, Zoé Robledo Aburto, anunciara el pasado 21 de octubre un incremento global del 8% para los trabajadores sindicalizados, resultado de las negociaciones sostenidas con el SNTSS y la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS).
La propuesta, aprobada por el Consejo Técnico del Instituto, contempla un aumento del 4% directamente al salario tabular y otro 4% correspondiente al concepto de ayuda para renta de casa habitación.
El acuerdo representa una modificación respecto del planteamiento inicial del 6.8%, que incluía un incremento directo del 2.9% al salario y un 3.9% destinado a prestaciones. Esta primera propuesta fue rechazada por la mayoría de los trabajadores que participaron en la consulta sindical celebrada el 14 de octubre.
Aunque la nueva oferta fue aceptada por la dirigencia nacional del sindicato, los grupos disidentes consideran que resulta insuficiente, pues sostienen que únicamente la mitad del incremento anunciado se incorpora directamente al tabulador salarial.
Su principal exigencia continúa siendo un aumento del 10% directo al salario base, al considerar que la distribución acordada no representa una mejora suficiente en sus percepciones.
El desacuerdo también ha profundizado las diferencias entre los trabajadores movilizados y sus representantes sindicales. Los inconformes cuestionan que la nueva propuesta fuera aceptada sin someterla nuevamente a una consulta general entre los afiliados.
Por su parte, Zoé Robledo ha defendido el incremento aprobado al señalar que representa una mejora en el poder adquisitivo de los trabajadores y que su aplicación resulta financieramente viable para el Instituto.
Las exigencias van más allá del salario
Aunque la revisión salarial detonó las movilizaciones de octubre, las demandas del personal del IMSS comprenden otros problemas relacionados con las condiciones de trabajo, la representación sindical y el funcionamiento de las unidades médicas.
Entre las principales exigencias destacan:
- Incremento del 10% directo al salario tabular.
- Abastecimiento suficiente de medicamentos, materiales e insumos médicos.
- Contratación de personal y otorgamiento de plazas de base a trabajadores eventuales.
- Revisión del régimen de jubilaciones y pensiones.
- Convocatoria a un Congreso Nacional Extraordinario del SNTSS.
- Destitución del secretario general del sindicato, Rafael Olivos Hernández.
- Eliminación de las disposiciones sindicales que los inconformes denominan «Ley Mordaza».
Esta última demanda se relaciona con modificaciones a los estatutos sindicales que, de acuerdo con los trabajadores disidentes, podrían utilizarse para sancionar a quienes expresen públicamente críticas sobre la organización y sus dirigentes.
Los manifestantes también han denunciado deficiencias en infraestructura, falta de personal y escasez de medicamentos en distintas unidades médicas, condiciones que, aseguran, repercuten tanto en el desempeño de sus funciones como en la atención que reciben los derechohabientes.
Monclova, Frontera y Castaños se sumarán a las protestas
La inconformidad no se limita a Saltillo. Trabajadores del Hospital General de Zona número 7, en Monclova, también preparan una nueva manifestación para el viernes 30 de octubre, con la participación prevista de personal de otras unidades médicas de la Región Centro.
Según las convocatorias difundidas, se espera la incorporación de trabajadores de las clínicas 8, 84, 85, 86 y 95, así como de personal de Frontera y Castaños.
En Monclova, las protestas comenzaron desde los primeros días de octubre y han incluido concentraciones, marchas y cierres temporales de vialidades. Las manifestaciones del 9, 13 y 14 de octubre estuvieron acompañadas de exigencias salariales y cuestionamientos a la dirigencia sindical.
La movilización del próximo viernes sería la cuarta jornada de protesta de trabajadores del Seguro Social en esa ciudad durante el mes.
En Saltillo, el conflicto también ha tenido distintas expresiones. El pasado 13 de octubre, trabajadores de diversas áreas del IMSS bloquearon temporalmente el cruce del bulevar Venustiano Carranza y el periférico Luis Echeverría, para posteriormente desplazarse hacia las instalaciones de la Sección XII del sindicato.
Las movilizaciones han reunido a personal de enfermería, médicos, trabajadores administrativos y empleados de otras áreas del Instituto, quienes han insistido en que sus demandas laborales también buscan mejorar las condiciones en que se prestan los servicios de salud.
Advierten que las movilizaciones podrían intensificarse
La jornada del 30 de octubre forma parte de una convocatoria nacional impulsada por trabajadores disidentes que mantienen su rechazo al acuerdo salarial anunciado por las autoridades federales.
Además de las manifestaciones previstas en Coahuila, representantes de trabajadores de distintas entidades contemplan concentrarse en la Ciudad de México para continuar las acciones de presión.
El movimiento ha advertido que podría intensificar sus protestas e incluso promover una suspensión nacional de actividades si no se reabren las negociaciones y se atiende el conjunto de sus demandas. Sin embargo, hasta ahora no existe una convocatoria confirmada a un paro nacional efectivo.
El conflicto plantea un desafío para las autoridades del IMSS y la dirigencia sindical: mientras ambas partes consideran concluida la revisión salarial, un sector de los trabajadores sostiene que el acuerdo no refleja sus exigencias y reclama mayores espacios de participación en las decisiones que afectan sus condiciones laborales.
La protesta programada en Saltillo será una nueva expresión de esta diferencia, en un escenario donde las demandas salariales se han vinculado con cuestionamientos sobre la representación sindical y las condiciones materiales de atención en el sistema público de salud.







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