Crisis hídrica y falta de manejo agronómico detonan plaga en nogales de Parras de la Fuente, y la región Laguna de Coahuila. Las pérdidas por la plaga se estiman en más de 600 millones de pesos.
Magdalena Guardiola/República
Saltillo, Coahuila. – La producción de nuez en el estado, particularmente en la región Laguna y el municipio de Parras de la Fuente, en la zona Sureste, enfrenta una doble amenaza que pone en riesgo la economía de los productores locales. La combinación de un severo estrés hídrico y el descuido en el manejo técnico de las huertas ha disparado la presencia del gusano barrenador del tronco del nogal, una plaga que aprovecha la debilidad de los árboles para proliferar.
Alfonso Presa, representante del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) en Coahuila, explicó que la situación actual es consecuencia directa de la falta de agua en toda la región, lo que genera una vulnerabilidad fisiológica en los nogales. «Cuando hay un estrés hídrico, empiezan a fluir diversos patógenos; la región tiene una limitante hídrica para regar y por eso se presentan estas plagas».
A este factor climático se suma el factor humano: el abandono de las huertas y la falta de un manejo agronómico adecuado. Según el reporte oficial, muchos productores han restado atención al nogal debido a la incursión de cultivos con mayor impacto económico inmediato, como la vid, lo que ha derivado en la falta de podas recurrentes y en el crecimiento de maleza que sirve de refugio para el insecto durante su etapa de hibernación.
Acciones de emergencia y recursos
Para enfrentar esta contingencia, los tres niveles de gobierno han iniciado una estrategia operativa que incluye el monitoreo constante a través de trampas instaladas en sitios estratégicos para medir el incremento poblacional de la plaga. Actualmente, se tiene un registro de aproximadamente 500 hectáreas bajo vigilancia, aunque se está llevando a cabo un censo agrícola en conjunto con la Universidad Tecnológica de Parras para determinar el universo real de afectación.
En cuanto al respaldo financiero, se informó que existe una asignación estatal de 8.5 millones de pesos destinada al programa de sanidad e inocuidad agroalimentaria. No obstante, estos recursos deben distribuirse en todo el estado, por lo que las autoridades enfatizan que la responsabilidad primaria recae en los dueños de las huertas.
Impacto económico y recomendaciones
La plaga, que realiza perforaciones en el tronco para depositar sus larvas, no representa un riesgo para la salud humana, pero sus efectos en la productividad y calidad de la nuez son devastadores. La producción sufrió una caída superior al 50 por ciento durante 2025 debido a la sequía. Aunque se cultiva en 35 de los 38 municipios que conforman Coahuila, la región Laguna y el municipio de Parras, en el Sureste, enfrentan crisis con pérdidas económicas superiores a los 600 millones de pesos, y riesgos por plagas como el gusano barrenador.
En casos de afectación severa, los expertos sugieren realizar podas de rejuvenecimiento o, en situaciones extremas, la eliminación de árboles que ya no sean rescatables para evitar que la plaga se traslade a ejemplares jóvenes.
Las autoridades de sanidad vegetal mantendrán las jornadas de capacitación y monitoreo durante todo el ejercicio anual, instando a los productores a no abandonar las prácticas de higiene y mantenimiento fitosanitario, claves para preservar el prestigio de la nuez coahuilense en los mercados internacionales.






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